LLevo 9 días con el tratamiento ya me ha pasado de todo un poco. Cuando me explicaron lo que tenía que tomar tuve que esforzárme mucho para no ponerme a llorar, la verdad en aquel momento me sentí sóla e incomprendida. Pero tengo la suerte que soy muy muy fuerte y aguanté. La semana anterior me había "despedido" de todo lo que me gustaba comer y beber y ya estaba preparada para este calvario.
Los dos primeros días muy bien, torpe con los sobres y la manera de preparárlos, pero salí airosa (menos con los creps y tortillas, aquello era un revoltillo), el tercer día me levanté con un cansancio que primero lo achaqué al calor, daba unos pasos y me tenía que sentar, un dolor de cabeza insoportable (sufro migrañas), me pasé casi todo el día buscando sillas. El quinto día me pilló en domingo, no puedo decir que durmiera 24 horas seguidas pues mentiría, pero casi casi lo consigo, me levanté por la mañana, tomé mi cafe (de sobre, por supuesto) me senté en el sofa y sólo me levanté para el lavabo, hacer la comida, después la cena y cuando llegó la hora de dormir (otra vez) a la cama. Me embargaba una tristeza y un sueño horrible, dándome vueltas la cabeza pensando en que hacía yo con este régimen, y que podía hacerlo de otra manera, aburrida, asqueada, en fin un desastre.
Pero MILAGRO me levanté el lunes como una moto, una energía, una ilusión, una ganas de hacer cosas, que luego pensando, me alegré de toda esa metamorfosis que pasé para llegar a este punto.
Hoy es viernes, hace fresco (que ilusión, no soporto el calor) dentro de un rato saldré a comprar unas cosillas a mi adorado Corte Ingles y luego regresaré a casa a estudiar un poco.
Seguiré con esto el próximo día y prometo escribir en clave de humor.
Un beso a todos los seguidores de este bloc, que son muchiiiiiiiiiiiiiisimos (que más quisiera, no tengo ni idea de como hacerlo para que me lean).
P.D. En una semana casi perdí 3 kilos (2,800)
No hay comentarios:
Publicar un comentario