Bueno, continuo, después del sorprendente descubrimiento de los objetos de mi bolso, el hombre muy correcto me dijo que iba al lavabo, pues la cerveza hacia sus estragos, como comprenderéis ir al lavabo y decir voy a comprar tabaco (los mismos resultados) nunca más se supo.
Después de un buen rato prudencial y vista la evidencia de la fuga de mi ligue, llegue a la conclusión de mi fracaso y opte por lo más sensato y marcharme a mi casa.
Lo más sorprendente fue la bronca descomunal que me dio mi amiga al día siguiente reprochándome el plantón que le di a su amigo, entonces la que flipó fui yo, le conté lo que me había pasado y encima aun me abronco mas, que si podía haber sido un psicópata, que menuda despistada era, que como podía ir así por la vida, en fin una sarta de “piropos” que ni me quiero imaginar los que me dedicaría el hombre “asaltado” por mí.
En fin no contenta con este acontecimiento, pasados unos días más tarde me encontré mal, me subía la fiebre y no había manera de bajarla, me dolía mucho el riñón derecho casi no podía ni andar, se me ocurrió ir de urgencia ambulatoria, pero como no tenía una faja que me sujetara el riñón improvise una con un pañuelo atado a la cintura y una pequeña almohada, con esa guisa me presenté, el cachondeo que tuvieron en la puerta para que contar, después de una serie de preguntas me diagnosticaron infección de orina (¿seria al sentarme en el coche de un extraño?).
Total me fui a mi casa y al día siguiente no había forma de que se me bajara la fiebre, llame al 061 la operadora cuando paso el aviso al doctor dijo que era una paciente que presentaba una infección de “harina” , el médico enseguida se puso al aparato muerto de curiosidad de lo que le iba a contar pero yo no estaba por la labor, resumiendo me mando a un hospital para que ingresara de urgencia pues mi infección de ORINA se me podía subir al riñón con consecuencia de fabricar pan según la operadora.
La verdad mi ingreso en el hospital fue de lo más divertido (como no) una vez me pusieron una vía para que la medicación me hiciera efecto más deprisa me pasaron a una parte llamada “parking”, bueno, bueno, bueno lo que paso allí, nada mas os digo que mi familia se peleaba por hacerme compañía, con tanta fiebre pensaba que lo que veían mis ojos eran alucinaciones, pero resultó que no, una persona corrió la cortina de donde estaba y vi como me miraba con solo un ojo, pues el otro llevaba un esparadrapo por encima de la gafa inmenso, un anorak, debajo del, un pijama y la mujer iba de lo más despistada buscando a su madre.
Mi hermana que se encontraba conmigo en ese momento me lo hizo recordar, no te has fijado que se parece a Crispin ese personaje del programa que hacia Pepe Navarro. Ostras!!!! Es verdad, allí ya empezamos a reírnos, pues aunque este mal la situación era cómica, la pobre señora no estaba bien, creo que tenía una especie de parálisis la forma de caminar, su hablar y las dos bolsitas que llevaba con las manos juntas en la barriga era digno de ver.
A las enfermeras las llevaba locas, pudieron convencerla que se fuera a su casa y la dieron la opción de taxi o ambulancia, eligió la segunda, con lo cual aun llevaría un rato hasta que llegara. La madre era sorda y no os podéis imaginar la conversación entre las dos, todo un espectáculo, la señora como tardaba tanto la ambulancia dijo de marcharse en taxi, pero esa opción ya no podía ser, pues no se podía cancelar el aviso del vehículo. Se puso nerviosa y hacia todo lo posible para escaparse y coger un taxi, entre todos la controlábamos, el acompañante de la paciente de mi lado, hasta dijo ya en cachondeo que la dieran un tranquimacin, a todo esto mi hermana y mi cuñada se iban turnando para entrar.
Hubo otro ingreso y como era de madrugada con el silencio se oía todo lo que hablaban, la paciente estaba nerviosa y le dieron un diazepan para tranquilizarla, el caso es que surgió efecto pues al cabo de un rato, se oyó un gran golpe, y fue ella que dormida no se acordaba que estaba en una camilla y se calló al suelo, las enfermeras una corriendo por el pasillo para detener a la escapista y la otra corriendo al box para levantar a la paciente, la verdad hacia mucho que no nos reíamos tanto, el doctor a eso de las 2 de la madrugada me dijo que si ya no me subía la fiebre me daba el alta pero yo no estaba muy segura de quererla, pues veía que allí había argumento para cualquier guionista y hacer una serie.
Total una vez que me dieron el alta, de allí nos fuimos para mi casa y lo que paso luego, os lo cuento otro día.
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